Es obvio que vender algo tan común y barato como un cuaderno es difícil; sobre todo por la velocidad con la que se gastan. Este anuncio, al igual que todos los de esta empresa, es raro como pocos:
¿Qué se puede decir de este anuncio? Que es la versión en francés, ouquei; pero tampoco cambia tanto.
También se puede decir que la niña es mona; o que parece que la cantante va a quedarse sin aire en cualquier momento, la pobre.
Nos intentan vender un cuaderno, es obvio; pero la cuestión es… ¿lo consiguen?
Yo por lo menos ya sé que si me quiero liar un porro, y me quedo sin papel de arroz, los cuadernos y agendas oxford no parecen ser una buena alternativa.