Es obvio que vender algo tan común y barato como un cuaderno es difícil; sobre todo por la velocidad con la que se gastan. Este anuncio, al igual que todos los de esta empresa, es raro como pocos:
¿Qué se puede decir de este anuncio? Que es la versión en francés, ouquei; pero tampoco cambia tanto.
También se puede decir que la niña es mona; o que parece que la cantante va a quedarse sin aire en cualquier momento, la pobre.
Nos intentan vender un cuaderno, es obvio; pero la cuestión es… ¿lo consiguen?
Yo por lo menos ya sé que si me quiero liar un porro, y me quedo sin papel de arroz, los cuadernos y agendas oxford no parecen ser una buena alternativa.
Pero es obvio que depende bastante de la hora a la que lo anuncien.
Los anuncios de teletienda son clásicos de estas horas.
Y un clásico entre los clásicos, con varios años a la espalda, es este anuncio.
Lo tengo muy visto, sobre todo antes de ir a clase; a eso de las 7 y pico; y a veces también de noche.
Este anuncio es muy especial para mí, no sólo porque lleva años martirizándome; sino porque este anuncio en concreto (y la gran mayoría de los de la teletienda, para que engañarnos) es ¡2 veces el mismo anuncio!
Me explico: Después de hablar de las virtudes del producto, y mencionar la oferta habitual vuelven a repetir el anuncio desde el principio.
Y es especialmente martilleante a esas horas en las que el cerebro todavía no ha terminado de encender las luces y preparar el local.
PD: Este artículo no está muy preparado, pero este anuncio y yo tenemos una relación torturador-torturado muy extensa, y este es el resultado.
PPD: Próximamente, artículo sobre teletiendas; a ver si mejoro la racha.